Dios ha querido que la mirada del hombre fuese la única cosa que no se puede ocultar.
El amor nace, vive y muere en los ojos
No todos los ojos cerrados duermen, ni todos los ojos abiertos ven
En los ojos está el espíritu, el alma y el cuerpo
El rostro es el espejo del alma, y los ojos, sus delatores
El amor nace, vive y muere en los ojos
En las palabras se refleja el talento, y en las miradas, el alma
Lo esencial es invisible a los ojos
Sed espectadores atentos allí donde no podáis ser actores